Dentro de lo posible, el PAN está jugando ajedrez. Cuando parecía que había aceptado plenamente los resultados del pasado 1 de Julio, de pronto (y tras la encerrona en Los Pinos), el discurso del partido cambió. Tanto Madero como Josefina, e incluso el mismo Calderón, salieron después de esa reunión a decir que se trató de una elección sucia, imparcial e ilegítima.
Desde luego, Acción Nacional decidió no unirse a los esfuerzos de López Obrador para impugnar e invalidar la elección; el discurso del “fraude” está demasiado desgastado y tiene una imagen peyorativa entre la sociedad.
Pero han dejado claro que eso no significa dejarle el camino abierto a Enrique Peña Nieto.
Lo que está en juego en los próximos días no es si Peña se convertirá en el próximo Presidente de México o no, sino la legitimidad con la que arribará a Los Pinos.
A pesar de haber logrado una votación relativamente alta (más de seis puntos porcentuales sobre su más cercano adversario), el candidato del PRI empezará su sexenio con fuertes críticas, reclamos y grupos organizados que no lo quieren en el poder. El PAN lo sabe; y sabe también que a pesar de haber quedado en un remoto tercer lugar, el blanquiazul puede tambalear aún más la imagen del próximo Primer Mandatario.
Basta recordar la toma de protesta de Calderón en el 2006. Cuando parecía que no se le permitiría entrar al recinto de San Lázaro, apareció la bancada del PRI con banderas nacionales en mano y le tendió la mano para que pudiera colocarse la banda presidencial. Con ello el movimiento de AMLO tuvo una fuerte derrota y Calderón inició su sexenio debiendo al PRI el costo de su legitimidad.
Esta vez, los papeles se han revertido. Ahora es el PRI quien requiere un espaldarazo panista. El PAN terminará dándoselo. Como lo hemos visto, no ponen en duda la legalidad de la elección ni piden que ésta se anule. Reconocen a Peña y están dispuestos a volver a ser oposición.
Pero ¿cuál será el costo que tendrá que pagar el PRI para que esto suceda?
Habrá que estar atentos de lo que suceda en los próximos días: los nombres que se anuncien para el Gabinete del priísta; las impugnaciones en elecciones locales; el presupuesto que envíe Calderón al Congreso para el Gobierno que él ya no administrará…son todas éstas las fichas con las que el PAN y el PRI juegan a la política post electoral.
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Daniel Berezowsky es Licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad Iberoamericana. Cuenta con estudios en el Instituto de Estudios Políticos de París y en la Vancouver Film School. Su experiencia incluye el Poder Legislativo, la Administración Pública Federal, la prensa escrita y el cine. Actualmente colabora todos los sábados con el diario El Horizonte.